“Feministas inician campaña en contra de la “violencia” gineco obstetra de los hospitales chilenos”

Por Vanessa Vargas Rojas | El desconcierto.Chile, Jueves  25 de Septiembre del 2014

Mujeres feministas del colectivo AcciónFem Temuco comenzaron la difusión por redes socialesfeministas una campaña que pretende visibilizar las vulneraciones de los  de métodos obstétricos en Chile. Acusan prácticas invasivas y falta de información                       

Durante esta semana, el colectivo feminista AcciónFem Temuco inició la viralización de una campaña que pretende exponer los abusos de la medicina ginecológica y sus procedimientos. En este sentido, sus organizadoras buscan poner en evidencia, ante la opinión pública, que en la región de la Araucanía y en todo el país existen diversos métodos de “violencia obstétrica” que atentan contra las mujeres.

“Creemos firmemente en el respeto en el derecho de elegir libremente nuestra forma de gestar, parir y reproducirnos, teniendo autonomía de nuestros cuerpos, siendo las protagonistas de nuestros partos, basándonos en la información, el autocuidado y el respeto por los conocimientos ancestrales”, señalaron.

A través de sus redes, las feministas han compartido experiencias que revelan la vulneración de los derechos a la salud, a la vida, la dignidad e integridad personal, así como el derecho a la privacidad y a estar libres de discriminación. Además, han denunciado casos en que se evidencian situaciones que no cumplen con la Ley Nº 20.584 sobre los derechos y deberes de los y las pacientes en Chile.

“La violencia obstétrica está presente en hospitales, CESFAM, y otros centros de salud, tanto públicos como privados. Se manifiesta físicamente con prácticas invasivas como examinar violentamente introduciendo instrumentos o dedos/manos sin informar previamente y sin esperar el consentimiento de la paciente, la presencia de estudiantes sin informar a las pacientes y sin que estas autoricen su presencia”, argumentan.

Además, criticaron el suministro injustificado de medicamentos como anticonceptivos, suero intravenoso y el uso de sustancias no informadas en el mismo suero. A través de un comunicado, apuntaron también las situaciones de “falta de respeto a los tiempos de un parto, induciéndolo precozmente e imponiendo técnicas no deseadas por las mujeres durante el trabajo de parto, parto y puerperio. Además de incitar a la realización de cesáreas cuando estas solo se deben realizar en casos de urgencia. Y estos son solo algunos ejemplos”.

La violencia psicológica del parto

accionfemAcciónFem pretende visibilizar también la violencia psicológica que se manifiesta con insultos, humillaciones, burlas, discriminación por edad, estado civil, religión, etnicidad y condición socioeconómica. Por otro lado, las feministas aseguraron que existe falta de información sobre procedimientos, tratamientos, efectos adversos de los medicamentos prescritos y las alternativas existentes. En los recintos se evidenciaría un “trato deshumanizado, infantilización de las pacientes, no respeto a las decisiones de las pacientes y la falta de respeto al secreto profesional”.

La campaña ha incluido también la perspectiva de los hombres y sus problemas a la hora de enfrentar el parto de sus parejas. “Se exige que sea un parto respetado y como papá que soy me hubiese gustado compartir esa experiencia en la sala de pre parto”, expone uno de los simpatizantes.

“Finalmente exigimos a las autoridades mayor y adecuada información de los derechos de las pacientes y los deberes del personal que trabaja en el área de la salud y la erradicación de malas prácticas gineco-obstetras que atentan contra los Derechos Humanos”, apuntaron.

Fuente: http://eldesconcierto.cl/feministas-inician-campana-en-contra-de-la-violencia-gineco-obstetra-de-los-hospitales-chilenos/

aborto

Dos test de farmacia positivos y un evidente atraso de mi regla no fueron suficientes para convencerme de que estaba embarazada. Fue sólo en compañía de un amigo, después de un examen de sangre que asumí lo que ocurría en mi cuerpo.  Tenía entre 5 y 6 semanas.

No tenía pareja fija.

Tampoco deseos de ser madre.

Supe lo que tenía que hacer.

Mi amigo vino hasta mi casa, buscamos información en internet. Sabía que tenia que existir una forma rápida y segura. Pero no tenia la certeza absoluta de cuál sería esa forma.

Las primeras horas fueron difíciles, mientras tomaba agua de ruda, que me hacía sentir como vaca tragando pasto y  dudar de sus propiedades abortivas, seguíamos buscando algo en Internet que pudiera servir.

Finalmente, a través de otro amigo dimos con un número para conseguir unas pastillas. Misopostrol. Necesitaba 50 mil pesos y una cuenta para hacer un traspaso.  Una tercera persona me prestó el dinero.. Ya estaba todo en marcha y en dos días tendría las pastillas en mis manos. Pude suspirar alivio.

Esa noche me junté con quien me había dejado embarazada. A pesar de que nos conocíamos relativamente, no sabia como seria su reacción. Y la verdad, me daba un poco igual. Decidí contarle por que mi amigo me lo aconsejo. Y además porque necesitaría dinero para devolver las 50 lucas. De todas formas estaba muy nerviosa.  Le conté que estaba embarazada, que ya había tomado una decisión y espere su reacción.

Me sentí muy apoyada. No hubo cuestionamiento de ningún tipo.. mucha contención. Y sin saberlo, era lo que necesitaba de él.

Al día siguiente me fui a donde mi hermana, quería estar con ella. Contarle mi tragedia. Sabia que ella seria la única persona que podría hacerme sentir un poco más tranquila.

De repente, sin saber cómo. Cuando ya tenia las pastillas en mis manos, cuando había preparado toallas para el sangrado algo me dijo NO. Y todo el mundo dio un giro tremendo. Me confundí enormemente.  Lleve las manos a mi vientre e imagine lo que podría ocurrir si decidía tenerlo.  Mientras tanto, él me preguntaba por mensaje cómo estaba y si me las había tomado. Le conté que ya no estaba segura de hacerlo.

El decidió ir a mi encuentro y otra vez, sin presión ni cuestionamientos me acompañó en mi inseguridad, que se convirtió también en la suya.

Pero me di cuenta que no podíamos tener un hij@. No eramos pareja. No nos conocíamos lo suficiente. No se sentía bien.  Y lo más importante, YO NO QUERÍA.

Me las tomé.

Después de 4 horas comencé a sangrar.

Sentí mucho dolor.

Sentí mucho alivio.

Es una decisión difícil. Yo creí estar muy clara, y en el camino me confundí por un instante. Para mi, lo más importante fue que no estuve sola. Que involucré a personas cercanas que supieron prestarme ayuda sin juicios morales. Que hicieron que todo fuera un poco menos pesado.

Jamás me arrepentiré de la decisión que tomé.

No era el momento.

No quise.

Fue mi decisión.

Yo escogí mi camino…Hoy soy una feliz madre gestante y sé que el amor que cargo en mi vientre es amor verdadero.

Cuando nosotras queramos! Con quien queramos!